Base aérea de Željava, en Croacia

Era considerado uno de los complejos militares más grandes de Europa, pero fue destruido para evitar que cayera en manos del enemigo. La base aérea de Željava fue construida por el gobierno comunista de Yugoslavia a partir de 1.948, justo en la frontera entre Croacia y Bosnia y Herzegovina.

Conocida por el nombre en clave «Objekat 505», la construcción tomó cerca de 20 años en ser completado y costó aproximadamente seis mil millones de dólares, lo que la convirtió en uno de los proyectos de construcción militar más grandes y caros de Europa. El gobierno comunista de Yugoslavia decidió que el mejor sitio era bajo el monte Plješivica, por su ubicación estratégica. La función de la instalación era establecer, integrar y coordinar una red de radar de alerta temprana en todo el país para Yugoslavia, similar a la NORAD estadounidense. Con radares en la cima de la montaña, la base se construyó en una ubicación ideal.

La instalación tenía 5 pistas y, en las inmediaciones de la base, había numerosos radares móviles de localización a corta distancia, sitios de misiles tierra-aire, sistemas de intercepción de misiles y otras instalaciones de apoyo.

Lo que hizo esta base especial, sin embargo, fueron sus instalaciones subterráneas. Los túneles tenían una longitud total de 3,5 kilómetros (2.2 millas) y un gran búnker tenía cuatro entradas protegidas por puertas presurizadas de 100 toneladas. El complejo incluía una fuente de agua subterránea, generadores de energía, habitaciones para residentes y otras instalaciones militares estratégicas. También albergaba un comedor que podía alimentar a 1.000 personas simultáneamente, junto con suficiente comida, combustible y armas para que duraran 30 días sin reabastecimiento. El combustible era suministrado por una red de tuberías subterráneas de 20 kilómetros (12,4 millas).

La base aérea se utilizó por última vez durante las guerras yugoslavas. En 1.991, el Ejército Popular Yugoslavo destruyó las pistas de aterrizaje durante su retiro, llenando los espacios pre-construidos para este propósito con explosivos y detonándolos. La destrucción se completó al año siguiente por las fuerzas de los militares de Krajina serbia, quienes detonaron 56 toneladas adicionales de explosivos para hacer que las instalaciones no pudieran ser utilizadas por los enemigos.

La destrucción de la base causó graves daños ambientales en la zona. Se dice que todavía hay explosivos no detonados en las cercanías de la base y que periódicamente se han producido accidentes. Hoy en día, la antigua base militar sirve como punto de referencia para los inmigrantes ilegales, mientras que el gobierno local ha lanzado una iniciativa para utilizar una de las pistas como aeropuerto.

Zeljava

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