Berezniki, una ciudad en pleno hundimiento

La ciudad de Berezniki, en los montes Urales de Rusia, se está hundiendo lentamente en la tierra.

La ciudad, de más de 150,000 habitantes, se construyó directamente sobre una mina de potasa, lo que era una práctica normalizada durante los tiempos soviéticos. Después de casi un siglo de extracción, quedaron vacíos profundos sumideros debajo de la ciudad. Los techos de estas enormes cavernas subterráneas están soportados solo por paredes y pilares de sal soluble. En 2.006, cuando un manantial de agua dulce comenzó a fluir hacia la mina a unos 720 (220 metros) – 1.500 pies (457 metros) por debajo de la superficie, disolvió los pilares de apoyo y parte de la ciudad se vino abajo.

Una parte significativa de los distritos residenciales y las empresas de la ciudad de Berezniki se ven afectados por los sumideros, de los cuales hay varios en la ciudad. El más grande de ellos, apodado «El abuelo», tiene casi 400 metros de ancho y más de 200 metros de profundidad. Ahora, el «El abuelo» amenaza con engullir la única línea de ferrocarril que conduce hacia y desde las minas de potasa.

Berezniki produce alrededor del 10% de la potasa del mundo, y estas minas son el mayor empleador de la ciudad. El cierre de las minas sería perjudicial para la economía local.

Una variedad de instrumentos de alta tecnología que incluyen un sistema de videovigilancia, sensores sísmicos, levantamientos regulares y monitoreo satelital de los cambios en la altitud de los techos, aceras y calles, se utilizan actualmente en Berezniki para predecir la formación de sumideros.

Los funcionarios federales y los ejecutivos de la compañía minera están debatiendo si reubicar toda la ciudad en la orilla opuesta del río Kama, donde el lecho rocoso es sólido. Por otro lado, los ingenieros han asegurado que la era de la formación de sumideros ha terminado y que no se abrirán nuevos hoyos, ya que gran parte de la mina ahora está inundada.

Cerca de 12.000 residentes ya han dejado Berezniki por miedo a un hundimiento total de Berezniki, mientras que el resto que ha decidido quedarse tendrá que hacerlo con mucho cuidado.






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