Terminal Central de trenes de Buffalo

La Terminal Central de Buffalo se inauguró el 22 de junio de 1.929 con una gran celebración a la que asistieron alrededor de 2.200 invitados. La nueva estación de tren de Buffalo, en Nueva York, había sido construida por «New York Central Railroad» para reemplazar una antigua estación que servía a la ciudad.

Diseñada por los arquitectos Fellheimer & Wagner en estilo art decó y construida en el distrito Broadway-Fillmore de Buffalo, la estación fue considerada demasiado grande incluso desde sus inicios. El edificio de 17 pisos consta de varias estructuras, algunas de las cuales están conectadas, mientras que otras estaban interconectadas anteriormente. El vestíbulo principal tiene 225 pies (69 metros) de largo, 66 pies (21 metros) de ancho y 58,5 pies (17,8 metros) de alto. Originalmente incluía varios espacios de alquiler, un restaurante con comedor, una cafetería, una oficina de telégrafos de Western Union y todas las necesidades de una estación regular. La estación contó con 14 relucientes andenes de 450 pies (140 metros) de largo.

Hubo una época durante la cual la Terminal Central de Buffalo servía a más 200 trenes diarios. Sin embargo, la Gran Depresión, que comenzó poco después de la apertura de la terminal, así como el aumento en el uso de automóviles, afectó los niveles de pasajeros. La Segunda Guerra Mundial trajo de nuevo un aumento en el tráfico de trenes en la terminal, pero la disminución continuó después de conflicto. En 1.966, algunos edificios secundarios de la terminal fueron demolidos debido a la disminución de pasajeros. La red de trenes Amtrak intentó agregar nuevas rutas a finales de la década de 1.970, pero pronto los servicios se trasladaron a la estación más pequeña de Buffalo–Exchange Street, ya que la Terminal Central era demasiado cara para los ingresos que generaba. El último tren salió de la Terminal Central de Buffalo a las 4:10 am del 28 de octubre de 1.979.

El mismo año, el edificio se vendió por 75.000 dólares a un constructor local con planes de convertirlo en un hotel de 150 habitaciones llamado Central Terminal Plaza. Aquel constructor no pudo encontrar inversionistas para el proyecto. Finalmente, solo creó un apartamento para él y vivió allí hasta 1.986, cuando se declaró en bancarrota. Después de aquello, la terminal cambió de propietarios varias veces y terminó cayendo en mal estado.

Los vándalos destruyeron y robaron todo lo que se encontraron a su paso, ya que el edificio no estaba vigilado. Una organización de voluntarios compró la terminal en 1.997 por 1 dólar (y una deuda acumulada estimada de 70.000 dólares en impuestos atrasados). Desde entonces se han organizado múltiples eventos para recaudar fondos y así poder restaurar algunas pequeñas partes de la terminal.






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